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1900 - NAUFRAGIO Y TRAGEDIA EN "EL SABLE DE MERÓN"

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 Un naufragio es una tragedia del mar y los marineros, y seguro de que todos recordamos algún relato, sobre el particular, desgranado por nuestros mayores, en las largas tardes y noches de invierno, al calor de la lumbre. 

Hoy os dejo un artículo, del diecinueve de febrero de 1900, en el que F. de Q. corresponsal de "La Atalaya" en San Vicente, hace un relato pormenorizado de lo sucedido, dos días antes, con cinco embarcaciones, en la entrada del puerto y playa del "Sable de Merón":

"En San Vicente de la Barquera 

Nuestro querido amigo y distinguido corresponsal en San Vicente de la Barquera don F. de Q. nos remite, según prometía ayer en el telegrama que ya conocen nuestros lectores, el interesante y triste relato siguiente, que da idea exacta de la magnitud de la desgracia que nuevamente viene a cubrir de luto muchos hogares y muchas almas aún no repuesta de la tremenda emoción sufrida por la tragedia hace poco desarrollada en aquella costa: 

«A las cuatro de la madrugada de anteayer salieron de este puerto, para dedicarse a la pesca del besugo, dos lanchas patroneadas por Domingo Cortavitarte y Cándido Isusquiza y dos barquías patroneadas por José María Santiáñez y Dionisio González. 

Las cuatro embarcaciones, con otra lancha más que encontraron en su derrota, se dirigieron a la playa de La Marona, distante unas veinte millas del puerto, y ya venían en demanda de él, después de haber hacho buen acopio de besugo, cuando fueron sorprendidas por lo que aquí llama la gente de mar una punta en tierra y en ese puerto virazón y galerna, según los casos. 

La mañana fué espléndida hasta eso de las diez, hora en que empezó a soplar el viento Sur con bastante violencia, y pocos momentos antes de las doce ya el cariz había cambiado por completo. Estaba imponente. Densos girones de negras nubes cruzaban el espacio impelidos por el Noroeste que soplaba con toda la furia del huracán, y el agua y el granizo y la niebla, que a ratos cerraba el horizonte, hacían más fatídico el cuadro. 

¡Qué día más triste para el vecindario de esta villa! ¡Cuánta desolación y cuánto luto! 

De las cinco embarcaciones que luchaban denodadamente contra el empuje de los elementos frente a la boca del puerto, ninguna pudo tomarle y todas fueron a dar al Sable Merón, que así se llama la playa que hay a la entrada, como las Quebrantas en esa. La primera que embarrancó fué la patroneada por Cándido Isusquiza, que salvó toda la tripulación, y la segunda la de Comillas, cuyos tripulantes se salvaron todos también. Poro mientras esto ocurría en la orilla, un poco más allá, entre oleadas inmensas y rugientes espumas desaparecían las dos que patroneaban José María Santiáñez y Dionisio González. A los pocos momentos varó la mandada por Domingo Cortavitarte, que corrió la misma suerte de las dos primeras, consiguiendo salvarse todos. 

De la embarcación da José María, tripulada por 14 hombres, no consiguieron salvarse más que dos: el mismo patrón y el pinche, a quien conocemos aquí por Paco el de Virginia Los doce restantes perecieron, y hé aquí sus nombres: 

Arturo Sánchez, José Marcos, Manuel Fernández, Francisco San Nicolás, Julio Santiáñez, Ramón Bustamante, Marcelino Bustamante (hermano del anterior), José Fernández, Adrián González, Guillermo Gutiérrez, José San Juan, Enrique Bustamante. 

De los doce, ocho casados y con hijos. 

En la embarcación mandada por Dionisio González perecieron dos: José Noriega y Tomás Varela, ambos casados y con hijos. 

¡Descansen en la paz del Señor las almas de esos catorce infelices náufragos, de esos héroes del mar! 

En cuanto se dio cuenta el vecindario del riesgo que corrían las lanchas, fueron muchos al lugar del suceso, especialmente de las familias de los náufragos, desarrollándose con tal motivo escenas tristísimas, imposibles de describir. Desde los primeros momentos estuvieron también en la misma orilla, ayudando al salvamento, calados hasta los huesos, luchando sin tregua y ejercitando actos de verdadero arrojo, unos cuantos hombres valerosos y nobles, unos cuantos amigos míos, cuyos nombres no cito por natural temor de ofender su modestia. 

Se distinguieron también notabilísimamente el sargento de la guardia civil del puesto y tres guardias que con él fueron, así como unos pocos vecinos del barrio cercano a la playa, que estuvieron valientes hasta la temeridad. 

Ya diré sus nombres, que bien merecen ser conocidos, y que Dios los premie á todos por tanta buena obra como hicieron en aquellos terribles momentos. 

Las autoridades, excepción hecha del señor Alcalde, brillaron por su ausencia, aunque a última hora me dicen que a última hora fueron. Esto, como es natural, daba lugar a comentarios poco favorables para los interesados. 

Y con esto, ya que me niega fuerzas para más un decaimiento de ánimo terrible, producido por los sucesos referidos, hago punto á esta luctuosa crónica, á reserva de hablar otro día algo más, si Dios me da salud, de cosas que importan á esta villa. 

F. DE Q. 

San Vicente de la Barquera, febrero 18 de 1900".

1797 - SOBRE LA PESCA Y PESQUERÍAS EN SAN VICENTE - (De la revista Memorial Literario)

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MEMORIAL LITERARIO.


SEPTIEMBRE DE 1797.


PARTE I.


  En la Biblioteca Nacional de España, sección digital, pude conseguir el "Memorial Literario" editado en septiembre de 1797, que recoge un discurso dirigido á la junta de Diputación de la Real Sociedad Cantábrica sobre la restauración de las pesquerías nacionales, por el Socio D. Juan Antonio Pérez del Rio y Villegas, y donde menciona a San Vicente de la Barquera en los siguientes términos: 



Páginas 296/297 del Memorial Literario editado en septiembre de 1797.



  "En la ría de San Vicente de la Barquera no hay mas que quatro matriculados útiles, al presente destinados en la esquadra, y siete jubilados en el puerto. No pudiendo omitir la reflexión de que por ordenanza solo se concede jubilación á los que hicieren  constar ser ya inválidos ó sexagenarios. ¡Estos son los únicos que tienen allí la prerrogativa política, sin la natural, de poder manejar las redes!  Y así todos juntos no son capaces de tripular una sola lancha de pesca, á no ser con el auxilio de los terrestres. 


  ¡Horror causa en este punto la comparación de estos tiempos con los antiguos! Carlos V por su Real Cédula de 5 de Abril de 1550 á instancia de aquella villa la concedió que dos navíos de guerra,  y mas si fuesen necesarios, escoltasen contra piratas, y protegiesen las pesquerías, á que salían de aquel puerto sesenta barcos mayores para las costas de Irlanda y mares del Norte.

Solo de aquel puerto había mas de quarenta embarcaciones en la famosa y desgraciada expedición naval de Felipe II. Véase el apéndice número primero á continuación de este discurso y en caso necesario seria fácil el cotejo con los instrumentos originales que existen en el archivo de aquella villa, á que me remito"


También, en el mismo "Memorial Literario", y a continuación del discurso hay un apéndice primero que copiado literalmente dice:


Pág. 333/335



  "Copia á la letra de los documentos testimoniales que existen en mi poder. Apéndice primero.

Yo Francisco Xavier de Barreda, Escribano por S.M. (Dios le guarde) del número perpetuo y Audiencias de esta villa de San Vicente de la Barquera, donde soy vecino actual, de su Ayuntamiento y de la Subdelegacion de Marina de este puerto y sus agregados, doy fe, y verdadero testimonio á los Señores que le vieren, y donde fuere presentada, como esta referida villa es una de las quatro de la costa de Cantabria; y que ha sido en la antigüedad la mas populosa y de mayor comercio, no solo terrestre, sino marítimo, manteniendo una gran navegación con gran número de embarcaciones y navíos propios de sus vecinos, no solo para el tráfico de dicho comercio, aumento de las esquadras, sino también para la gran pesquería que se hacia en los países del Norte y mares de Irlanda; en tanto grado, que á solicitud del Procurador general obtuvo cédula Real de S.M. el Señor D. Carlos y Doña Juana su madre, fecha á 5 de Abril de 1550, concediendo se destinasen dos navíos de la Marina Real, ó mas si fuesen necesarios, armados para escoltar mas de 60 navíos 


 mayores que iban todos los años á dichas pesquerías, á causa de quejarse que muchos piratas enmascaradas las caras los abordaban y mataban sus tripulaciones, arrojándolas al mar; de que resultaba por experiencia la decadencia de bastimentos de pescado en el Reyno, cuyas desgracias fueron una parte de la diminución del gremio de mareantes; y cuya ruina se ha ido aumentando considerablemente, y mas desde la que padeció la esquadra á la boca del Canal de la Mancha en tiempo del Señor Rey D. Felipe II, en la que solo de este puerto se hallaban mas de 40 embarcaciones; pero sobre todas estas desgracias y otras muchas que resultaron, y de que provino la despoblación de este puerto, acabó de aniquilar el cuerpo de marineros, que le sostenía y fomentaba, el establecimiento de la matricula desde la plantificación del Almirantazgo por el Serenísimo Señor Infante D. Felipe; de modo que es tal su decadencia, que en el día no ha quedado, ni hay un marinero útil para el Real servicio, ni todos juntos capaces para tripular una sola lancha de pesquería, á no ser con el auxilio de los terrestres; siendo tal el horror que por estas circunstancias han tomado los naturales á la matrícula, que mas quieren buscar su vida en la transmigración á otros países, que matricularse; por lo que llegará el caso antes de mucho tiempo de consumirse enteramente y cerrarse el puerto; todo lo que con referencia á los 

 documentos que resultan de los archivos de este Ayuntamiento, y de los asientos de matrícula á que me remito, de mandato de los Señores Justicia y Regimiento que le gobiernan, y á instancia del Mayordomo actual de dicho gremio de mareantes, le doy el presente para los efectos que le convenga en esta referida villa de San Vicente de la Barquera á 24 días del mes de Junio de este año de 1797".






1753 - CATASTRO DEL "MARQUÉS DE LA ENSENADA" - SAN VICENTE DE LA BARQUERA - Pregunta 37

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(Grabado de Rafael Monleón, BNE)



 En la número 37 preguntaba: "Si hay algunos individuos que tengan embarcaciones que naveguen en la mar, ó ríos, su porte, o para pescar. ¿Cuántas hay, a quien pertenecen y qué utilidad se considera da cada una a su dueño en cada año?"


 La respuesta  abreviada, (y  que   se puede  ver y conseguir en su totalidad, en Internet, en la página del Catastro del Marqués de la Ensenada), es la siguiente:

 "37 Que hay nueve Barcos para pescar.

 Uno llamado "San Diego"  de D.n Diego Perez de cobrezes Vecino de esta Villa: al que por no ir a la mar se le considera solo dos partes de lo que se pesca.

 Otro llamado de "San Antonio de Padua" propio de Antonio de Udias Vecino de esta Villa al que por ir al mar personalmente se le consideran de utilidad cada año tres partes de lo que se pesca.

 Otros dos tiene Manuel de Zelis Bargas el uno llamado "San Leon" y el otro que se llama "San Lustiano?" Al que por ir al mar se le consideran cinco partes ó quiñones de lo que se pesca; es a saber una por su persona y dos por cada uno de los dichos dos barcos.

 Así mismo tiene otros dos barcos Manuel de Narganes: el uno llamado "Santa Ana", el otro que se llama "San Phelipe Neri" por no ir él personalmente al mar.

 Otro propio de Juan Gutierrez Gaian al que  por ir el al mar por tres partes que tiene de todo lo que se pesca; el que se llama "Santta Theresa de Jesus".

 "Otro llamado "San Anselmo" propio de Manuel de Zulaica al que por ir al mar se le consideran tres partes de lo que se pesca.

 Y otro llamado "San Vizentte Ferrer" propio de Juan Pastor? del Castro, al que por ir al mar se le consideran de utilidad tres partes de lo que se pesca.

 Que el número de marineros matriculados que se emplean en el ejercicio de ir a pescar al mar son ciento veinte, inclusos los hijos de familia de mayor edad que ganan lo mismo que los padres por tener iguales partes de lo que se pesca y a todos se les ha considerado por cien días que cada uno va a la mar en la costera de los “besugos” y a excepción de algunos artesanos que como queda dicho ya se emplean en su oficio todos los demás trabajan en el campo a jornal ochenta días  y lo mismo dichos sus hijos de mayor edad. "

 

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 Esta es la transcripción literal, salvo error, que he conseguido en la Red:

 "37.ª Alatrigessima septima Dijeron que enesta Villa hai nuebe Barcos parapescar uno llamado San Diego propio de D.n Diego Perez decobrezes Vecino deesta Villa: alq.e porno hir alamar seleconsidera solo dos partes deloquesepesca lasque lebalen cada año de utilidad seiscientos rr.s: otro llamado de san Antonio de Padua propio // 234-V // de Antonio de Udias Vecino deesta Villa alquepor hir almar personalmentte seleconsideran de utilidad cada año tres partes deloquese pesca que balen nobezientos rr.s: otros dos tiene Manuel deZelis Bargas eluno llamado San Leon y el otro quese llama san Justiano? alquepor hir almar seleconsideran cincopartes óquiñones deloquese pesca; es hasaver una porsupersona y dos porcadauno delos dhos dos Barcos lasqueleproduzen mill y quinientos rr.s cada año arrazon cadauno de trescientos r.s porconsiderarseles hir almar Ciendias enelaño y ganar cada dia // 235 // Cada pescador y cada parte de Barco tres r.s assi mismo tiene otros dos barcos Manuel de Narganes: eluno llamado Santa Ana: elotro quesellama san Phelipe Neri aquien Leproduzen cada año los dos mill y doscientos rr.s porno hir el personalmente al Mar: otro propio de Juan Gutierrez Gaian alquele bale porhir el al Mar nobecientos rr.s portres partes quetiene de todo loquese pesca; el que sellama santta Theresa de Jesus: otro llamado san Anselmo propio de Manuel de Zulaica alq.e por hir al Mar seleconsideran trespartes deloquese pesca y cadauna Lebale trescientos r.s // 235-V // quejunttas hacen nobecientos rr.s anualm.te y otro llamado san Vizentte Ferrer propio de Juan Pastor? del Castro, alque por hir al mar seleconsideran de utilidad tres partes delo quesepesca quele balen nobezientos r.s y queel numero de marineros matriculados quese emplean enel exerzicio de hir apescar al Mar son Ciento y Veinte Inclusos los hijos defamilia demaior hedad queganan Lomismo quelos Padres portener Iguales partes deloquesepesca y atodos seles haconsiderado por Ciendias quecada uno ba ala Mar enlacostera delos Besugos atrescientos arrazon cadadia de tres rr.s // 236 // y aexcepcion dealgunos Artesanos q.e como quedadicho yase emplean ensuoficio todos losdemas Travajan enel Campo ha jornal ochenta dias arrazon dedos R.s encadauno y Lomismo dichos sus hijos de maior hedad Yrresponden"